Mi historia
Conociendo a Nina
En 2014, arranque a estudiar cocina en Buenos Aires sin saber muy bien a dónde me iba a llevar todo eso. Viaje, cocine en restaurantes de alta cocina por el mundo y aprendi muchísimo. Pero en algún punto del camino me di cuenta que quería volver a las bases. A lo simple. A la cocina de todos los días.
Lo simple bien hecho
No hace falta mucho para comer bien. Hace falta elegir bien. Un tomate en su punto, unas hierbas frescas, un rico pan. Productos simples, frescos.
Y en esa cocina simple, un buen aceite lo cambia todo. Es el ingrediente que no se ve pero se siente. Noble, honesto, fresco. El que esta en el principio y final de casi todo.
Donde empieza todo
Imaginá olivares de más de 50 años bajo el sol de Mendoza, con la cordillera de fondo y agua pura de deshielo.
Ahí nace Colmado.
Es para eso
Quiero que un buen aceite deje de ser algo que reservás para ciertos momentos y pase a ser parte de tu rutina. El que está siempre a mano. El que usás para cocinar, para una ensalada o para terminar un plato. El que elegís sin pensar demasiado porque sabés que te gusta, sabes que es bueno.